Acciones e instrumentos de renta variable para excedentes de horizonte largo, según el perfil de riesgo de la empresa.
La renta variable no tiene un rendimiento definido de antemano: depende de la evolución de los activos. Se incorpora a la tesorería de la empresa solo en la proporción y el horizonte que su estructura financiera permite.
Antes de recomendarlo, se compara con todas las alternativas disponibles —incluida la de no operar— con sus condiciones, costos y plazos.
La estructura financiera de la empresa y el momento del mercado.
El contexto en criterio, con análisis propio e independiente.
Monto, moneda, plazo, garantías y momento.
A la empresa durante la instrumentación con la institución que elige.